Mil vatios-hora, dos filosofías. La Jackery Explorer 1000 v2 y la Bluetti Elite 100 V2 llegan al mismo destino —una batería de fosfato de hierro de un kilovatio-hora largo, de esas que sacas para la furgoneta, el apagón corto o el rincón de casa sin enchufe cerca— tomando caminos que casi no se tocan. La Jackery lo hace a base de quitar peso: 10,8 kg, la cifra más baja de la banda, y una recarga que la deja a tope en una hora desde la pared. La Bluetti tira por el lado del músculo y del sol: más vatios de salida, más pico de arranque y, sobre todo, una entrada solar de 1.000 W que más que dobla la de la Jackery. Ninguna es la versión cara de la otra. Han apostado por cosas distintas, y por eso el duelo lo decide tu uso, no el logo de la caja.
¿Con qué se compara una pareja tan pareja? Con lo único que es firme de verdad: sus fichas oficiales, sus páginas en Amazon.es y una hoja de cálculo. De ahí salen la autonomía real y el coste por vatio-hora, que son los dos números que acaban ordenándolas.
Si la vas a mover más de lo que la vas a enchufar, la Jackery: es la más ligera y se llena en una hora. Si la vas a alimentar con placas o le vas a pedir más potencia, la Bluetti: dobla largo la entrada solar y pega más fuerte de salida. Empatan en lo básico —ninguna se amplía, las dos duran de sobra y las dos las vende su marca oficial—, así que no hay una mejor: hay una para mover y otra para exprimir el sol.
Por qué ninguna gana entera
Las dos rondan el kilovatio-hora, pero ahí se acaban los parecidos. La Jackery apostó por la mochila: menos peso —por debajo incluso de la Bluetti, que en su liga suele ser la ligera— y una recarga exprés por el enchufe, a cambio de quedarse corta de fuerza y de sol. La Bluetti hizo justo lo contrario: más salida, más pico y una entrada solar de par en par, cargando con algún kilo de más.
Ese reparto no se cruza en ningún punto que valga para todo el mundo. Quien vive del maletero y de la pared quiere la Jackery; quien vive del techo lleno de placas, o le enchufa aparatos exigentes, quiere la Bluetti. Así que aquí no vas a encontrar un «cómprate esta y olvídate»: hay tabla fila por fila y, al final, tres situaciones donde la ganadora cambia de nombre. Si lo que buscas es el mapa completo de la categoría, el comparador de estaciones de energía las mide todas con la misma vara.
Jackery Explorer 1000 v2 en detalle
El kilo que no cargas y la hora que no esperas
La Jackery se resume en dos gestos: levantarla y enchufarla. Pesa 10,8 kg, la más ligera de todas las de un kilovatio-hora que hemos puesto en la tabla —la marca la vende como la 1 kWh de fosfato de hierro más pequeña y ligera del mundo; el récord mundial no lo hemos verificado, pero frente a esta Bluetti en concreto sí gana en la báscula—. Su modo de Súper Carga de Emergencia la lleva del 0 al 100 % en una hora desde un enchufe normal: si vuelve la luz un rato, la dejas otra vez a tope casi sin enterarte. Y la vende y expide Jackery Spain, la tienda oficial de la marca en Amazon.es, con app y pantalla. Los números, en el análisis de la Jackery Explorer 1000 v2.
Su otra cara es la que la aparta de la Bluetti. Sus 1.500 W de salida continua —300 menos— dejan al límite aparatos que la otra arranca con margen: un calefactor grande, una placa de inducción al máximo. El pico se queda en 3.000 W frente a 3.600. Y su entrada solar, 400 W, es menos de la mitad: si el plan pasa por cargarla con placas, ahí pierde de calle. Es, además, una unidad cerrada, como su rival: los 1.070 Wh son los que tendrás siempre.
A favor
- La más ligera del duelo: 10,8 kg, por debajo de los 11,5 de la Bluetti.
- Recarga completa en una hora por el enchufe, en su modo exprés.
- Un poco más de batería de partida: 1.070 Wh contra 1.024.
- La vende la propia marca (Jackery Spain), con app y pantalla.
En contra
- Menos salida continua: 1.500 W frente a los 1.800 W de la Bluetti.
- Entrada solar floja: 400 W, menos de la mitad que la Bluetti.
- Pico de arranque más bajo: 3.000 W contra 3.600.
- No se amplía, y de fábrica es un poco más ruidosa al cargar.
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Bluetti Elite 100 V2 en detalle
El doble largo de sol y algo más de fuerza
La Bluetti resuelve el mismo kilovatio-hora poniendo el acento donde la Jackery afloja. Su entrada solar llega a 1.000 W: dos veces y media los 400 de la Jackery, la diferencia más grande de toda la comparativa. Con un juego de placas decente, eso es rellenarla en una mañana en vez de en toda la tarde, y es lo que separa vivir del sol de solo poder complementarlo. A la potencia le pasa algo parecido: entrega 1.800 W continuos y pega un pico de arranque de 3.600 W, por encima de la Jackery en las dos cifras, y de fábrica carga más callada —su ventilador baja hasta los 16 dB cuando va sin prisa—. La tienes entera en el análisis de la Bluetti Elite 100 V2.
¿Dónde cede frente a la Jackery? En la báscula, y por poco en el depósito. Pesa 11,5 kg, casi un kilo más —y ese kilo es real cuando la subes y la bajas a diario; hasta que llegó la Jackery, era ella la ligera de su banda—. Su batería, además, es de 1.024 Wh, 46 menos: un par de cargas de móvil, más de titular que de uso. Ampliar, tampoco: es cerrada, como su rival.
A favor
- Entrada solar de 1.000 W: dos veces y media la de la Jackery.
- Más salida continua (1.800 W) y más pico de arranque (3.600 W).
- Carga silenciosa: baja hasta 16 dB, más discreta que la Jackery.
- La vende y expide BLUETTI EU, el brazo europeo oficial de la marca.
En contra
- Pesa 11,5 kg, casi un kilo más que la Jackery.
- Un pelín menos de depósito: 1.024 Wh frente a 1.070.
- No se amplía: la capacidad de fábrica es la definitiva.
- Su recarga por enchufe, aun rápida, no baja de la de la Jackery en modo exprés.
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Punto por punto: fila a fila
Vamos fila por fila, que es donde se decide de verdad. Primero la tabla completa; debajo, desgloso los criterios que abren distancia entre las dos. El color solo dice quién manda en cada fila: una gana en sol, la otra en la báscula, y las dos son buenas máquinas.
| Criterio | JackeryExplorer 1000 v2 | BluettiElite 100 V2 |
|---|---|---|
| Capacidad | 1.070 Wh | 1.024 Wh |
| Química | LiFePO4 | LiFePO4 |
| Salida CA continua | 1.500 W | 1.800 W |
| Pico de arranque | 3.000 W | 3.600 W |
| Entrada solar máx. | 400 W | 1.000 W |
| Peso | 10,8 kg | 11,5 kg |
| Carga AC (red) | 0–100 % ~1 h | 0–100 % ~70 min |
| Ruido al cargar | ~30 dB | baja a 16 dB |
| Ciclos | 4.000 · al 70 % | 4.000 · al 80 % |
| Ampliable | No | No |
Para leer la tabla: el color dice quién queda por delante en esa fila y solo en esa; una gana en placas y pierde en la báscula, y las dos son buenas estaciones. En gris van los empates —química, ampliación (ninguna crece) y los ciclos—. Ojo con esa última fila: las dos declaran 4.000 ciclos, pero la Jackery los mide hasta conservar el 70 % de la capacidad y la Bluetti hasta el 80 %, un listón más exigente; mismo número, distinta letra pequeña, así que no la marcamos a favor de nadie. El precio por vatio-hora va en la ficha de la tienda, nunca escrito a mano.
Capacidad y química: casi calcadas
Empate técnico con un matiz a favor de la Jackery. Las dos montan celdas de fosfato de hierro (LiFePO4), la química de vida larga que manda hoy en la categoría, y por eso esa fila va en gris. En capacidad, la Jackery apunta 1.070 Wh y la Bluetti 1.024: son 46 Wh a favor de la primera, un 4 % largo que sobre el papel cuenta, pero que en tu día a día se traduce en un par de cargas de móvil, poco más. La pintamos verde porque es más, no porque se note.
Potencia de salida y pico: la Bluetti tiene más brazo
Aquí gana la Bluetti en las dos cifras. En salida continua entrega 1.800 W frente a los 1.500 de la Jackery: esos 300 vatios deciden si arranca sin quejarse un calefactor grande o una placa de inducción al máximo, aparatos que a la Jackery la dejan justa. Y en el pico de arranque —el tirón de medio segundo de un motor o un compresor— sube a 3.600 W contra 3.000. Si le vas a enchufar cosas de mucho consumo, ese colchón extra es la diferencia entre que encienda o que salte la protección.
Sol contra enchufe: cada una gana un frente
El capítulo de la carga se parte en dos victorias cruzadas, y es donde más se ve el reparto. Al sol manda la Bluetti, y no de forma ajustada: admite 1.000 W de entrada solar contra los 400 de la Jackery, dos veces y media más. Con placas eso es rellenarla en una mañana donde la Jackery necesita la tarde entera; si tu idea es vivir del techo solar, esa fila casi cierra la compra ella sola. Por el enchufe se invierte, por menos margen: la Jackery se planta al 100 % en una hora con su modo exprés y la Bluetti ronda los 70 minutos —aunque ese dato de la Jackery es su modo de emergencia; en carga normal va sobre hora y media—. Placas para la Bluetti, pared con prisa para la Jackery.
Peso: el kilo que se nota al levantarla
Aquí está el argumento estrella de la Jackery, y tiene su gracia, porque la Bluetti suele ser la ligera de su liga y esta vez le toca ceder. La Jackery se queda en 10,8 kg contra los 11,5 de la Bluetti: no es un abismo, pero cuando la subes a la baca, la metes en un maletero lleno o la cambias de sitio a diario, ese casi kilo se nota en los brazos. Si la estación va a vivir fija en un mueble y salir solo en un apagón, olvídate de esta fila; si la vas a mover de verdad, es de las que más pesan en la decisión.
Ruido: 16 dB en la Bluetti
Un detalle pequeño que a algunos les importa mucho. La Bluetti puede cargar bajando el ventilador hasta unos 16 dB, un susurro; la Jackery se mueve alrededor de los 30 dB en su modo silencioso. Si la vas a dejar cargando de noche en el dormitorio, o en una autocaravana con todos durmiendo al lado, la Bluetti es más discreta.
Ciclos y ampliación: empate con letra pequeña
Las dos declaran 4.000 ciclos y ninguna se amplía, así que en el papel es doble empate. Pero la fila de ciclos pide una nota que casi nadie da: la Jackery cuenta esos 4.000 hasta conservar el 70 % de la capacidad y la Bluetti hasta el 80 %, un umbral más duro de alcanzar. Mismo número en el escaparate, distinta vara de medir. No lo marcamos a favor de ninguna —las dos duran de sobra, más de una década a una carga diaria—, pero comparar «4.000 y 4.000» sin mirar el porcentaje de retención es quedarse a medias. Y en lo de crecer, las dos son cerradas: lo que compras es lo que tendrás para siempre.
En conjunto, cada una se lleva lo suyo: la Bluetti, salida, pico, sol y silencio; la Jackery, peso, recarga por enchufe y un pelín más de depósito. El coste por vatio-hora lo saca cada cual con el precio del día: están tan cerca y el precio baila tanto con cada campaña que clavarlo aquí a mano sería engañarte. Si aún no sabes cuánta batería necesitas, tradúcelo antes con la calculadora de cuántos vatios-hora necesitas: comprar de más es tirar dinero; de menos, quedarte corto.
Garantía y servicio en España
Las dos prometen hasta cinco años de garantía, y en las dos ese número va respaldado por la propia marca, que es lo que de verdad cambia las cosas cuando toca reclamar. La Jackery la vende y expide Jackery Spain, la tienda oficial de la marca en Amazon.es; la Bluetti, BLUETTI EU, su filial europea. Ninguna te deja en manos de un revendedor anónimo: si algo falla en una compra de este precio, hablas con quien la fabricó, no con un intermediario sin rastro.
Una diferencia fina en la letra de la Jackery: estructura esos cinco años como 3+2, tres de base más dos que se activan al registrar el producto en la web de la marca. Hazlo y guarda la factura; ese trámite de dos minutos es el que te da la cobertura completa. La Bluetti también cubre hasta cinco años por su cuenta. Empate, y de los buenos.
Para quién es cada una
Toca aterrizarlo. La misma estación no es la mejor para todos, así que van tres situaciones concretas, y en cada una cambia la ganadora.
Si la mueves más de lo que la enchufas
Furgoneta, baca, escapada de finde, cambiarla de habitación a menudo: cuando la estación vive en movimiento, la Jackery gana con claridad. Es la más ligera de la banda, la más compacta y se rellena en una hora en cuanto pillas un enchufe, así que entre tramo y tramo la dejas a tope sin drama. Ese casi kilo de menos y esa recarga exprés son justo lo que agradeces cuando dependes del maletero. Lo aterrizamos, con consumos y autonomías, en la guía para autocaravana y camper.
Si vives del sol
En cuanto entran las placas en la ecuación, la balanza se va a la Bluetti y no vuelve. Sus 1.000 W de entrada solar contra los 400 de la Jackery no son un matiz: son la diferencia entre recargar del todo en una mañana o quedarte a medias toda la tarde. Para autoconsumo, terreno sin toma o cualquier plan en el que el enchufe sea la excepción y el sol la norma, la Bluetti es la herramienta. La Jackery, ahí, complementa; la Bluetti, sostiene.
Si le vas a exigir potencia (y silencio)
Para casa, respaldo o taller —donde quieres que arranque de todo y no te importa moverla— vuelve a pesar la Bluetti. Sus 1.800 W de salida y su pico de 3.600 mueven aparatos que a la Jackery se le atragantan, y si además la dejas cargando de noche, sus 16 dB no despiertan a nadie. La Jackery responde con menos peso para bajarla del armario, pero cuando el criterio es fuerza bruta y discreción, la Bluetti va por delante.
Cuál comprar
Aquí no hay corona para nadie, y ya sabes por qué: elegir una para todo el mundo sería traicionar lo que llevamos toda la página explicando. La Jackery, si la mueves y la cargas por el enchufe; la Bluetti, si la alimentas con placas o le exiges potencia. Empatan en química, en que ninguna crece y en que a las dos las respalda su marca oficial, así que ninguna te va a decepcionar: lo que tienes que tener claro es para qué la vas a usar, no cuál pesa más en una tabla.
Abajo tienes dónde comprar cada una en Amazon (enlace de afiliación; la divulgación está arriba del todo). Y si tu duda no era exactamente esta pareja, mete a la EcoFlow en la conversación: tienes la comparativa EcoFlow vs Jackery, con la Delta 3 tirando de ampliación frente a esta misma Explorer 1000 v2, y la de EcoFlow vs Bluetti.
Enlazamos a Amazon; las dos las despacha su marca oficial. Del precio no ponemos cifra: lo tienes al día en la ficha.